Berros lechuga de cordero espinacas Valor nutricional de las verduras

Berros, lechuga de cordero, espinacas … Valor nutricional de las verduras

Hola y mil gracias por leerme. Yo soy Inma y hoy hablaremos de Berros, lechuga de cordero, espinacas … Valor nutricional de las verduras

Lunes 25.09.2017

los berro Son brotes tiernos pertenecientes a la familia de las crucíferas. Este tipo de hortalizas, que aparecen espontáneamente en grandes colonias, a orillas de manantiales o arroyos, también se pueden cultivar durante todo el año, aunque el período en el que están más tiernas es el otoño y el invierno.

Sus hojas son redondeadas, de color verde oscuro y los tallos son muy ramificados y de color verde blanquecino. Se consumen tanto la hoja como el tallo.

Su sabor es fresco y especiado, que recuerda a la mostaza. Cuanto más joven y tierna sea la planta, mejor será el sabor.

Laura González, Jefa de Salud y Nutrición de Nestlé y colaboradora de «El bisturíPrecisa que “para seleccionar los mejores berros hay que elegir racimos muy verdes y frescos, sin dañar las hojas y descartando las que estén muy mohosas o amarillentas”.

La forma más habitual de consumirlos es en ensaladas frescas, ya sea solas o mezcladas con otras verduras y aderezadas con diversas salsas. La vinagreta es la que funciona particularmente bien, además «es la más saludable», dice la nutricionista.

Otro uso que podemos darle al berro es el de añadirlo a carnes, salsas de yogur, quesos, mantequillas o mayonesas. También se pueden utilizar en platos cocinados como el cocido canario o la crema de berros.

Berro: su valor nutricionalberro

Como otras verduras, los berros son bajos en energía y ricos en fibra. Aunque las cantidades que se consumen habitualmente son realmente reducidas debido a su relación peso-volumen.

Son ricas en vitaminas A, K y C, ácido fólico y manganeso y aportan potasio y calcio.

“Si bien los que se encuentran actualmente en el mercado se cultivan en aguas controladas, los berros silvestres que crecen en aguas contaminadas o con riesgo de contaminarse pueden generar problemas parasitarios”, advierte el experto.

Hablemos de enfermedades como casualidad del hígado, que puede causar graves problemas hepáticos y digestivos.

¿Cuál es la diferencia entre verduras y verduras?

Las verduras son verduras cuyas partes comestibles son verdes, como hojas y tallos. Sin embargo, el término se usa comúnmente para referirse a las verduras en general.

Las que podemos encontrar habitualmente en el mercado son lechuga, espinaca, lechuga de cordero, berro, repollo, acelga, escarola o escarola.

En general, son alimentos de bajo valor energético y se caracterizan por ser fuentes naturales de potasio, niacina y vitaminas como la C y K. Además, hay algunas que también se distinguen por su aporte de vitamina E y ácido fólico, como es el estuche de acelgas y espinacas.

El berro de cordero y la lechuga pueden resultar confusos. A diferencia de los berros, regalías son más grandes y también tienen un sabor más suave y menos picante. Sus hojas están dispuestas como un bouquet y son de color verde intenso con una textura mantecosa y aroma que recuerda a frutos secos.

Actualmente se venden listos para comer, es decir, higienizados y limpios para ser usados ​​directamente de la bolsa para hacer una ensalada, por ejemplo.

Para su elección debemos asegurarnos de que las hojas y tallos estén lisos, deshidratados, enteros, sin daños ni áreas oscuras que denoten un exceso de humedad, ya que, en este caso, existiría un riesgo potencial de crecimiento de moho.

Consejos para su conservación

Las verduras en general no deben dejarse a temperatura ambiente ya que se deshidratan rápidamente. Si es así, sus tallos se pueden colocar en agua como flores en un jarrón para retener la humedad.

Pero el mejor espacio de almacenamiento es el frigorífico. Entero, sin cortar, en bolsas perforadas o abiertas, y debe consumirse antes de que el color de sus hojas se torne amarillo.

Las verduras crudas se pueden lavar, limpiar y centrifugar para almacenarlas en bolsas o recipientes grandes y aireados para consumirlas en hasta 2-3 días.

En los envases de cuarta gama, el mejor indicador es la fecha de caducidad, además de observar sus características (color, hidratación, exceso de humedad, presencia de moho, etc.).

Algunas verduras, especialmente las que se comen cocidas, se pueden congelar después de limpiarlas y escaldarlas en agua hirviendo durante unos minutos. Conservan muy bien su valor nutricional aunque su consistencia cambia significativamente.

berro

Sobre su consumo y usos culinarios

En cuanto a las verduras que se comerán crudas, hay que tener en cuenta que se deben limpiar a fondo, remojando las hojas sin cortar durante al menos 3-5 minutos y luego enjuagando bien con abundante agua.

Por ejemplo, la acelga, la col rizada y la espinaca son ingredientes en muchas recetas de legumbres y huevos, guisos, platos hervidos, tortillas, salteados, cremas, sopas, etc., aunque también pueden formar parte de ensaladas crudas cuando sus hojas están muy tiernas. .

En cuanto a la lechuga de cordero, berros, rúcula y lechuga, se consumen principalmente crudos como parte de ensaladas aunque también pueden formar parte de platos cocinados como tortillas, pizzas y cremas calientes y frías.

En cuanto a la escarola, las hojas de nabo, la achicoria o la endibia, se pueden comer en ensaladas o cocidas y salteadas con otros ingredientes. En el caso de las hojas de nabo en particular, se consumen principalmente cocidas con patatas, legumbres, caldos y carnes.

Aprovecha al máximo su valor nutricional

  • Evite almacenar verduras durante muchos días en el refrigerador.
  • Cómelo fresco y crudo cuando la comida lo permita.
  • Aproveche siempre, si es posible, las capas exteriores y losas.
  • Córtelos justo antes de comerlos o cocinarlos.
  • Lavarlos enteros y luego picarlos.
  • Opte por técnicas de cocción que no requieran contacto directo con el agua: al vapor, microondas, horno, salteado, a la plancha, etc.
  • Si se cocinan durante varios días, intenta enfriarlos en el frigorífico y consumirlos en un máximo de 2-3 días o congelarlos.
  • No abuse de la sal agregada.
  • Utilice el agua de cocción de las verduras para los caldos (excepto para cocinar acelgas y espinacas por su alto contenido en hidratos).
El Abecedario de la Nutrición llega a la letra “B” con berros y otras hortalizas de hoja verde. Repasamos las características y el valor nutritivo de estas verduras, con consejos de conservación, consumo y uso en la cocina

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