Celiacos gluten no gracias

Celiacos: gluten no, gracias

Hola y mil gracias por leerme. En el teclado Inma y en el día de hoy voy a hablar de Celiacos: gluten no, gracias

Con motivo del Día Nacional del Celíaco, EFEsalud entrevistó al profesor de Nutrición de la Universidad Europea, Sara Martinez, si Paqui gallego, una «víctima» de este trastorno que puede presentarse a cualquier edad y que hoy se estima que afecta a uno de cada cien españoles.

Esta enfermedad crónica «sólo tiene un tratamiento eficaz: la dieta sin gluten», recuerda la nutricionista Sara Martínez. Esto obliga al celíaco a evitar todos los alimentos que contengan trigo, cebada, centeno y derivados, por lo que es recomendable, en primer lugar, llenar el frigorífico con productos naturales.

Dicho esto, puede ser muy fácil, y es cierto que cada vez hay más productos en los supermercados que etiquetan claramente los alimentos sin gluten, pero Paqui Gallego, a quien le diagnosticaron su enfermedad cuando tenía 30 años, explica sus trucos a los diez años. por experiencia.

La primera regla para evitar cualquier peligro es comer productos naturales, ya que los productos elaborados tienen un mayor riesgo de contaminarse o contener trazas de gluten, y se pueden obtener muchas sorpresas.

Si sales a comer, lo mejor es ir a un restaurante donde sepas que cocinan sin gluten. Si la barra es desconocida: la ensalada y el bife a la plancha son una opción segura, «pero aunque haya lentejas en el menú del día, ojo: supieron combinar la salsa con un poco de harina».

Paqui Gallego siempre pregunta: unas simples patatas fritas también esconden el peligro, el aceite en el que se fríen, advierte, podría haberse utilizado anteriormente para cualquier rebozado.

Tu solicitud: Un subsidio o algún tipo de ayuda para alimentos básicos que cuestan entre dos y tres veces más que un consumidor no celíaco.

Tenga cuidado con E 104, 1410, 1412, 1413….

los Federación de Asociaciones de Celíacos de España, Recuerda Sara Martínez, brindan en su sitio web la lista de alimentos que deben ser rechazados, como los almidones modificados.

Para ello se deben tamizar las etiquetas y descartar todos los productos que aparezcan en ellas: E1404 Almidón oxidado; E1410 Fosfato de monoalmidón; E1412 Fosfato de distarch; E1413 Fosfato de distarca fosfato; E1414 Fosfato aceitado de Distarca; E1420 Almidón aceitado; E1422 Adipato acetilado de distarca; E1440 Almidón hidroxipropílico; E1442 Fosfato hidroxipropilado de Distarca; y E1450 succinato de octil almidón sódico)

También debemos descartar aquellos que contengan almidón, almidón, aromas, almidón, fibra, gofío, harina, hidrolizado de proteínas, hidrolizado de proteínas vegetales, cereales, condimentos, espesantes, extracto de levadura, malta, jarabe de malta, extracto de malta, proteínas, proteínas. Vegetal y / o sémola.

Atención también a los alimentos importados, ya que dependiendo de los diferentes países de distribución un fabricante puede utilizar diferentes ingredientes para un producto con la misma marca.

Debemos tener cuidado en la manipulación de los embutidos cortados, debemos realizar una adecuada limpieza de la máquina si no estamos seguros de que los productos anteriores que hayan sido cortados contengan o no gluten, y sobre todo y en caso de duda, avisa dicha federación, no lo compre.

El plátano de Canarias es la materia prima para elaborar una harina blanda con la que se pueden elaborar galletas, tartas y muffins para celíacos, ya que no contiene gluten, y también es apta para diabéticos.  EFE / Cristóbal García

Enfermedad celíaca a los 60

La enfermedad celíaca puede ocurrir a cualquier edad. De hecho, actualmente se estima que el 20% de los pacientes tienen más de 60 años en el momento del diagnóstico.

Así lo explican los investigadores del CSIC Yolanda Sanz, María del Carmen Cénit y Marta Olivares en su libro “¿Qué sabemos? Enfermedad celíaca ”, donde afirman que la epidemiología de este trastorno muchas veces se compara con un iceberg, ya que los pacientes diagnosticados formarían la punta que se ve en la superficie del mar.

Esto se debe a la ausencia de síntomas y / o la aparición de otros síntomas no clásicos. Es importante tener en cuenta, advierten los tres investigadores, que la mayoría de los síntomas de la enfermedad ocurren como resultado de una mala absorción de nutrientes.

La diarrea era, por tanto, el síntoma más frecuente hace 50 años, pero hoy está presente en menos del 50%.

La distensión abdominal, seguida de flatulencia y / o dolor abdominal, se presenta hoy como un síntoma constante. Hay síntomas secundarios como pérdida de peso, retraso del crecimiento o diarrea.

Pero en el grupo de pacientes «no clásicos» la sintomatología puede ser muy variada: candidiasis bucal, infertilidad, problemas neurológicos, irritabilidad, fatiga crónica, osteoporosis … La aparición de algunos de estos suele estar ligada a estadios más adultos, según el investigadores.

Finalmente, indican que la frecuencia de desarrollo de enfermedades autoinmunes es significativamente mayor en pacientes con enfermedad celíaca que en la población general, y la diabetes mellitus tipo 1 o cirrosis biliar primaria, entre otras, se distingue por su frecuencia.

Escondido de mil maneras en millares de alimentos, el gluten es una proteína amorfa que se encuentra en la semilla de muchos cereales y hace la vida imposible a los celíacos. Su intolerancia a la misma les provoca enormes problemas digestivos y les convierte en expertos del etiquetado de los miles de productos que abarrotan las estanterías de los supermercados
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