Planificacion la clave para una dieta saludable sin gastar mas

Planificación, la clave para una dieta saludable sin gastar más

Hola, ¿qué tal todo?. Soy Eva y hoy hablaremos de Planificación, la clave para una dieta saludable sin gastar más

Una dieta saludable es lo que permite que nuestro organismo funcione correctamente y asegura un óptimo desarrollo y crecimiento en todas las etapas de la vida.

Además, es muy recomendable que la comida sea agradable, suficiente, completa, equilibrada, segura, adecuada a nuestras necesidades, sostenible y además asequible.

Combinar una dieta saludable con otros hábitos de vida saludables como el ejercicio regular y una adecuada higiene del sueño y evitar sustancias nocivas como el tabaco y el alcohol son las claves fundamentales para cuidar nuestro organismo.

La nutricionista Laura González inaugura una sección dedicada a la oficina del programa radial El Bisturí y responderá preguntas sobre el último programa de cada mes.

Estos son del último programa de enero.

¿Qué debo hacer para mantener una dieta sana y equilibrada durante todo el año?

Es fundamental, en primer lugar, planificar las comidas semanales, tratar de seguir horarios regulares de las comidas y evitar improvisaciones. En general, si las comidas no están programadas, recurren a la comida rápida y los alimentos que promueven hábitos poco saludables. También es muy importante distribuir la ingesta total de alimentos en cinco comidas al día para mantener nuestro nivel de energía a lo largo del día, es decir, debemos consumir menos cantidad y varias veces al día.

Es aconsejable basar la dieta en alimentos de origen vegetal como frutas, verduras, aceite de oliva, pan integral, pasta o legumbres, y limitar los alimentos de origen animal, intentando también seleccionar aquellos bajos en grasas y mal procesados. También es recomendable consumir al menos dos porciones de verduras y tres de frutas al día.

legumbres de dieta saludable

Se recomienda utilizar verduras tanto para el almuerzo como para la cena como ingredientes principales, o incluso como guarnición. Y frutas, tanto para el desayuno, postre o incluso entre horas, aunque siempre es mejor consumirlas enteras que en zumos o batidos.

En caso de que tomes un zumo siempre es preferible elegirlos naturales o 100% fruta, aunque no se recomienda tomar más de un trago al día – unos 150 mililitros -, y siempre mejor si es para el desayuno o merienda, acompañado de otras comidas.

También es muy recomendable que consumas alimentos a base de cereales como pan, pasta y arroz a diario. Es preferible que sean enteros o elaborados a partir del grano integral del cereal, ya que aportan muchos más beneficios para la salud.

Las legumbres también son una buena opción para reemplazar las proteínas animales. Son más saludables porque no contienen colesterol y su contenido en grasas es muy bajo. Es ideal consumirlos al menos tres veces por semana.

También debemos consumir pescado entre cuatro y cinco veces por semana y que al menos dos de estas tres veces sean azules. Los huevos también deben tomarse con moderación: no más de tres a cuatro huevos grandes o alrededor de seis huevos pequeños por semana.

Es importante evitar tener en casa alimentos con alto contenido de grasa, azúcar o sal, como bollería, bebidas azucaradas, comida rápida, snacks fritos y / o salados.

Como bebida normal siempre debemos dar prioridad al agua, durante y entre comidas, y no sustituir habitualmente a otras bebidas como refrescos o zumos, que aportan mucha más azúcar y kilocalorías.

Me propuse comer sano en 2018: ¿cuál es la receta para hacerlo realidad?

Un consejo muy importante es no obsesionarse con el conteo de calorías y centrarnos más en la calidad y variedad de nuestra dieta. Cuando se trata de alimentos, algunas pautas saludables y fáciles de seguir son consumir más frutas y verduras naturales, sin azúcar agregada, y usar menos azúcar de la que se usa normalmente en cantidad y frecuencia.

También ingiera alimentos menos grasos y fritos y trate de limitar el consumo de bebidas alcohólicas, así como reducir el consumo de sal. Podemos sustituirlo por especias o hierbas, que realzan el sabor de la comida. En cuanto a los alimentos envasados, se recomienda que intente elegir aquellos que contengan menos sal. Incluso el aceite de oliva es saludable, preferiblemente virgen extra, con moderación, tanto para consumir crudo como en platos cocidos.

aceite de oliva

Es fundamental no saltarse ninguna comida, servir porciones pequeñas e intentar comer varias veces al día, evitando largos periodos de ayuno. También es muy importante moverse y mantenerse activo.

La receta de una dieta saludable se centra en la implementación de una dieta mediterránea, es decir, siguiendo las pautas de una dieta variada y equilibrada, teniendo en cuenta las raciones indicadas en la pirámide alimenticia que potencian los alimentos vegetales sobre los animales, el uso de aceite aceite de oliva y recetas tradicionales de las regiones mediterráneas.

¿Es caro comer sano? ¿Puedes comer bien sin gastar mucho? ¿Puedes ahorrar en comida?

Obviamente. Comer sano no significa gastar más o renunciar a algo. Una buena planificación es garantía para comer más sano y evitar el desperdicio. La comida casera, con ingredientes frescos, es siempre la opción más sana y barata. Algunas llaves:

  1. Elija alimentos de temporada y locales, que además de ser más baratos son los mejores tanto sensoriales como nutricionales.
  2. Come menos carne y derivados e intenta sustituirlos por legumbres, que nos aportan esta proteína vegetal más barata y saludable. Si combinamos, por ejemplo, lentejas con arroz, obtenemos una proteína de calidad similar a las proteínas animales
  3. Compara precios en diferentes establecimientos. Los estudios demuestran que puede ahorrar más de 900 € al año sin renunciar a nada
  4. Adaptar la compra de alimentos a la capacidad de almacenamiento tanto en el congelador como en el frigorífico
  5. Verifique la rotación de los alimentos que se almacenan a temperatura ambiente en refrigeración y congelación, o intente cocinar o consumir frutas o verduras maduras que hayan estado almacenadas en el refrigerador por más tiempo.
  6. Trate de no tirar los alimentos envasados ​​que ya pasaron su fecha de consumo preferida, ya que son seguros aunque sus características sensoriales pueden alterarse. No así el que ha pasado la fecha de caducidad, el cual debe ser rechazado, salvo que haya pasado mucho tiempo
  7. Dar prioridad a los alimentos cocidos y sobrantes de las comidas siguiendo unas condiciones higiénicas tanto en la preparación como en la cocción y manteniéndolos siempre, refrigerados o congelados, lo antes posible.
  8. No pelar frutas y verduras cuando realmente no sea necesario y esto no constituya un obstáculo para su consumo, y no las deseche ni por su tamaño ni por su apariencia.
  9. Recupere las partes comestibles de frutas y verduras dañadas y utilice sus partes externas para realizar tipos de preparaciones como cremas, sopas, batidos, mermeladas …
  10. Preparar la comida en casa: Ahorramos mucho a la hora de cocinar en casa y además tiene la ventaja de saber exactamente qué hay en la comida.
Los hábitos de vida saludables cobran presencia en nuestra sociedad, cada vez más concienciada. Cuidar la alimentación es fundamental para una vida sana, pero llevar una dieta equilibrada no es tan sencillo como pueda parecer. Laura González, responsable de nutrición y salud de Nestlé, nos da las claves para comer sano sin invertir mucho dinero, e inaugura el nuevo consultorio de nutrición de “El Bisturí”

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